PBI PERCÁPITA
Existen diversas críticas al uso de este indicador como medida del bienestar social o de la calidad de vida de los habitantes de un país. Algunas de estas críticas son:
PBI PER CÁPITA PERU
TASA DE DESEMPLEO
“Situación en la que se encuentran las personas que teniendo edad, capacidad y deseo de trabajar no pueden conseguir un puesto de trabajo viéndose sometidos a una situación de paro forzoso”. La renta per cápita o PIB per cápita es la relación que hay entre el PIB (producto interno bruto) de un país y su cantidad de habitantes. Para conseguirlo, hay que dividir el PIB de un país entre la población de éste.
Es un indicador comúnmente usado para estimar la riqueza económica de un país. Numerosas evidencias muestran que la renta per cápita está positivamente correlacionada con la calidad de vida de los habitantes de un país. Esto es especialmente cierto cuando la renta no supera un umbral, para países de mayor renta la correlación entre calidad de vida y renta per cápita empeora.
Existen diversas críticas al uso de este indicador como medida del bienestar social o de la calidad de vida de los habitantes de un país. Algunas de estas críticas son:
Ignora las desigualdades de la renta. Así, al dividir el total del PIB entre su número de habitantes, lo que hace es atribuir el mismo nivel de renta a todos, ignorando las diferencias económicas entre los habitantes. Para medir aproximadamente la distribución uniforme de la renta entre todos los individuos de un país determinado existen indicadores económicos alternativos como el coeficiente de Gini o el índice de Atkinson.
No contabiliza externalidades negativas. Cuando los recursos naturales de un país disminuyen, o se consumen excesivamente rápido o se produce polución, aparecen factores que hacen disminuir el bienestar social de un país, que no están contabilizados dentro del PIB.
No toda la producción incrementa el bienestar material. Cierto tipo de gastos contabilizados del PIB no tienen por objeto ser consumidos o aumentar las posibilidades de producción, sino que sólo tienen por objeto protegernos de externalidades negativas. Tal es el caso de los gastos militares o en seguridad.
PBI PER CÁPITA PERU
Se observa en el gráfico que durante los años 50 y 60 hubo una sostenida alza de este indicador, basada en la favorable evolución de los precios internacionales, que permitió un notable incremento de ingresos por exportaciones, y con ello la ejecución de una buena cantidad de obras de infraestructura.
Esa tendencia positiva continuó hasta la mitad de los años 70, en que el PBI per cápita llegó a su máximo nivel. Lamentablemente, desde 1968, a raíz del ascenso al poder del dictador Velasco, se había comenzado a poner en marcha un modelo económico basado en un intenso intervencionismo del Estado, en gasto público desmedido, en restricciones y prohibiciones a la inversión privada y en proteccionismo, a través del cierre del mercado. Ello constituyó el caldo de cultivo de la crisis, dando lugar a la aparición de desequilibrios fiscales y comerciales, y con éstos de la inflación, la devaluación, la caída de las inversiones, el incremento de la deuda externa, etc.
Los intentos de aliviar dicha crisis en las siguientes décadas fracasaron, por la aplicación de medidas correctivas tímidas e incompletas, que no atacaron la raíz del problema, sino sólo sus efectos más superficiales. En lugar de reducir la carga estatal, se apeló a controles de precios, del tipo de cambio, subsidios, etc. Con ello, los desequilibrios y la crisis, lejos de atenuarse, se hicieron más virulentos, reflejándose en una sostenida caída de los ingresos de la población.
La situación llegó a su clímax en los años 80, con el lamentable primer gobierno de Alan García. En éste, no sólo no se solucionaron los problemas heredados del velasquismo, sino que se les agravó, mediante una desenfrenada política de gasto público y populismo, que, luego de un par de años de crecimiento ilusorio, desencadenó una de las hiperinflaciones más escandalosas de la historia mundial, acompañada de una devastadora recesión. El Estado se hallaba quebrado, sin reservas, y la inversión privada en niveles inéditos. El ingreso per cápita de los peruanos retrocedió de una forma jamás vista en el siglo, hasta niveles propios de los años 60. A consecuencia del estatismo y el populismo, el Perú había perdido más de 20 años.
En los años 90, Fujimori aplicó un durísimo programa de ajuste y de reformas, que implicó el cambio total del modelo económico, desechando el estatismo previo y enrumbando por la vía del libre mercado. Si bien en un principio las medidas aplicadas hicieron caer fuertemente el producto por habitante, lograron su objetivo de estabilizar la economía y sentar las bases para una rápida recuperación y el crecimiento futuro.
Los gobiernos sucesivos, como el de Toledo y García, han tenido el mérito de mantener el citado rumbo y de profundizarlo, habiendo obtenido en esa línea importantes logros, como la aprobación del TLC con Estados Unidos y el grado de inversión. La masiva inversión nacional y extranjera registrada durante sus gobiernos ha permitido una notable mejora del PBI per cápita.
En virtud de ello, el indicador del año 2006 superó por fin el máximo histórico de 1975, dejando atrás el enorme bache en que cayó nuestra economía. Hoy se mantiene en franco crecimiento, previéndose que, de incrementarse 5% al año hasta el 2011 (algo totalmente factible), logre el nivel consignado en el gráfico, que sería 35% más alto que aquél.
Inclusive, de mantenerse en el largo plazo tan auspiciosa perspectiva, el Perú podría retomar la fuerte línea o tendencia de crecimiento de largo plazo que se apreciaba en las primeras décadas, antes de caer en manos de la demagogia, el estatismo y el populismo. Cuando ello ocurra, podremos decir que nuestro país recuperó totalmente el terreno perdido.
Causas del Desempleo.
El desempleo es el ocio involuntario de una persona que desea encontrar trabajo, esta afirmación común a la que se llega puede deberse a varias causas. Las mismas que citamos a continuación:
Cuando existe un descenso temporal que experimenta el crecimiento económico caracterizado por la disminución de la demanda, de la inversión y de la productividad y por el aumento de la inflación. La actividad económica tiene un comportamiento cíclico, de forma que los períodos de auge en la economía van seguidos de una recesión o desaceleración del crecimiento. En el momento que se da una situación en la que el número de personas que demanda empleo sobrepasa las ofertas de trabajo existentes, debido a que los elevados salarios reales atraen a un mayor número de desempleados a buscar trabajo e imposibilitan a las empresas ofrecer más empleo.
Cuando en ciertas regiones o industrias donde la demanda de mano de obra fluctúa dependiendo de la época del año en que se encuentren. Cuando se dan cambios en la estructura de la economía, como aumentos de la demanda de mano de obra en unas industrias y disminuciones en otras, que impide que la oferta de empleo se ajuste a la velocidad que debería. Adicionalmente esta situación se puede dar en determinadas zonas geográficas y por la implantación de nuevas tecnologías que sustituyen a la mano de obra. Cuando por causas ajenas a la voluntad del trabajador impide su incorporación al mundo laboral.
¿ Cómo se mide el desempleo?: Las variaciones de la tasa de desempleo se obtiene mediante el procedimiento conocido con el nombre de muestreo aleatorio de la población, se lo hace con el fin de dividir a la población en grupos de acuerdo a su situación laboral.
Tasa de desempleo: Es el porcentaje de la población laboral que no tiene empleo, que busca trabajo activamente y que no han sido despedidos temporalmente, con la esperanza de ser contratados rápidamente de nuevo.
Las tasas de desempleo varían considerablemente por cambios del volumen de movimiento del mercado de trabajo, resultado del cambio tecnológico, lo que conduce al cambio de empleo de una empresa a otra, de un sector a otro y de una región a otra; además también según la edad, sexo y raza. La tasa global de desempleo es uno de los indicadores más frecuentemente utilizados para medir el bienestar económico global, pero dada la dispersión del desempleo, debería considerarse que es in indicador imperfecto de dicho bienestar.
La falta de empleo en el Perú
La falta de empleo en el Perú no es un problema reciente, sino que se viene dando hace muchos años. Este problema ha generado diversas actitudes en la población que ve como principal solución a este problema a la migración. Otra forma de acabar con este problema es la creación de MYPEs que dan empleo a muchas personas mediante la creación de pequeñas empresas. A continuación, explicaremos una de las principales consecuencias del desempleo.
Se generan diversas consecuencias sociales a partir de la falta de empleo. Siendo el principal la migración a la que recurre la mayoría de personas, en lo principal, peruanos que ven en el extranjero un mejor futuro laboral o creen simplemente que en cualquier otro país la situación es mejor que en el Perú. Los principales motivos por los cuales las personas emigran son las altas tasas de desempleo, la miseria, la falta de recursos económicos y sociales, la violencia y la guerra, son siempre los motivos que fuerzan a individuos y familias enteras a buscar medios de subsistencia lejos de su propia tierra. A todo esto la migración se ha convertido en un problema social. Otra consecuencia social, pero que se da como una solución al problema, viene a ser la creación de MYPEs (Micro y pequeñas empresas) que buscan generar empleo y ayuda a muchas personas con entusiasmo de progresar. Un ejemplo de ellos sería "Gamarra", un conglomerado de empresas industriales, comerciales y de servicios dedicados a la confección de prendas de vestir que agrupa a unas 10 mil empresas que dan empleo aproximadamente a 60 mil personas.
Existen grupos especialmente afectados por el desempleo. En primer lugar, probablemente el grupo más afectado sea el de los jóvenes quienes exhiben tasas de desempleo equivalentes a casi dos veces el promedio de ellas. Uno de sus probables determinantes es que los jóvenes cuentan con menor experiencia laboral, lo cual reduce sus probabilidades de inserción en el mercado del trabajo. Un dato interesante es que en la última década la tasa de desempleo de los jóvenes se ha reducido ligeramente y se ha incrementado el desempleo de individuos mayores de 50 años. Desde nuestro punto de vista, el tema se puede reducir en que lo jóvenes actuales cuentan con un nivel de educación superior al de las generaciones mayores, en términos laborales, cuestan menos a las empresas. En este contexto los adultos encuentran un panorama desfavorable. Otro de los grupos afectados por el desempleo es el de las mujeres, cuya tasa de desempleo usualmente han sido claramente mayores a las de los hombres. Por último, se ha observado también que los pobres exhiben mayores tasas de desempleo. Por ejemplo, se muestra, en Lima que los pobres han mostrado tasa de desempleo equivalente a casi el doble de los que no son pobres.
ALARMA POR EL DESEMPLEO EN EL MUNDO. ¿LE IMPORTA A PERÚ?
El último informe de la OIT sobre el empleo en el mundo[1] y la presentación de su presidente Juan Somaravia en el Foro Económico Mundial, han vuelto a colocar al desempleo como uno de los temas de agenda más importante debido a las cifras desalentadoras previstas para los próximos diez años. Según la OIT, sólo para controlar el aumento del desempleo se necesitan crear 40 millones de puestos de trabajo cada año, cifra que no ha podido alcanzarse, en un contexto en el que la globalización no ah creado trabajos adecuados, A nivel mundial, el desempleo ha crecido en los últimos 10 años en 25%, afectando hoy a 192 millones de personas, de las cuales 86 millones -cerca del 50%- son jóvenes entre 15 y 24 años. Esto se agrava si se considera que la mitad de todos los trabajadores del mundo (casi 1400 millones de personas) viven con menos de 2 dólares al día. Aunque la mayoría de ellos no viva en América Latina, la región es la que peor desempeño ha tenido en cuanto a desempleo, ostentando la mayor tasa de crecimiento en todo el mundo 7.4%
A primera vista el Perú no parece seguir esta tendencia. Según cifras del Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MINTRA) [4], el país lleva meses de crecimiento del empleo, registrándose en diciembre de 2005 un aumento del 5,7% con respecto a diciembre del año anterior, gracias al buen desempeño de sectores como industria (6,9%), servicios (5,4%) y comercio (4,6%); incrementándose de esta forma el empleo no sólo en Lima sino también en las principales ciudades al interior del país
Entonces, ¿Vale la pena preocuparnos por la tendencia mundial del empleo, cuando en el Perú, las cifras de empleo son alentadoras? La respuesta es afirmativa; y es que, según el mismo informe del MINTRA, las mejoras obtenidas en el empleo son resultado de coyunturas favorables, como la mejora en la pesca o la fuerte demanda internacional de productos agrícolas, y no debido a una mejora de productividad de los trabajadores; mejora que garantizaría que el empleo crezca en forma sostenida, permitiendo asimilar la creciente oferta de trabajo y crear nuevas oportunidades de empleo [1] Organización Internacional del Trabajo. World Employment Report 2004-2005. Diciembre del 2005.
Presentación de Juan Somaravia en el Foro Económico Mundial. Davos, Suiza.
diciembre del 2004 a diciembre del 2005
Ministerio de trabajo y Promoción del Empleo. Informe Ejecutivo. El Empleo Nacional Urbano a diciembre del 2005




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